Tipologia y dimensiones de la pobreza en nuestra sociedad
es un excelente texto de investigación de Nekane Jurado, miembro de la RED VASCA ROJA, fechado el 30 de marzo de 2000.
5. COLECTIVOS EN ESPECIAL RIESGO DE POBREZA
El mendigo que hay en mí grita en el oído de la noche
con su voz hambrienta,
¿será su destino ser oído solamente
por la ciega oscuridad de un mundo sin esperanzas?
Las situaciones de pobreza inciden más intensamente en determinados grupos sociales, entre los que pueden reseñarse los siguientes:
En general hay muchas más mujeres que hombres sufriendo la violencia estructural del sistema económico( Desempleo, empleo precario, pensiones de miseria..) y la violencia directa (malos tratos, robos, violaciones..).
Los niveles de riesgo de ausencia de bienestar también son muy superiores a la media en la construcción (34,1%), la hostelería (38,1%) y, sobre todo, el servicio domestico (64%).
Mientras apenas un 0,8% de las personas principales ocupadas puede considerarse en situación de pobreza grave, el porcentaje sube al 6% en los hogares encabezados por una persona inactiva, situándose el riesgo de pobreza grave en el 32,7% en las personas principales en situación de desempleo.
La pobreza y la ausencia de bienestar son realidades que se asocian con claridad a la no ocupación y de forma específica al desempleo, disparándose en el desempleo de larga duración. Las situaciones de pobreza grave y de ausencia de bienestar alcanzan el 35,8 y el 76,2% respectivamente entre las personas que no han tenido actividad alguna a lo largo del año.
Los más jóvenes y los mayores son en cualquiera de todas las clasificaciones las categorías más vulnerables, y por tanto aquellas en las que es posible encontrar más violencia directa y estructural contra ellos, en forma de malos tratos, contratos de cuasi-explotación, pensiones de miseria.
El caso de Estados Unidos es interesante, porque puede estar marcando el camino a seguir por la Unión Europea. En EEUU se está produciendo el fenómeno de infantilización de la pobreza limitada hasta fechas recientes a los entornos "tercermundistas"(15). En 1991 uno de cada cinco menores de 18 años vivía en un hogar pobre.
Entre nosotros los menores de edad no están siendo incluidos como colectivo diferenciado en estos análisis. Como mucho aparecen inmersos en la pobreza de "mujeres solas con cargas familiares". Siendo conscientes de este colectivo invisible, destacamos que el citado informe afirma que los niveles de riesgo de pobreza grave más elevados (8,4%) se dan entre las personas principales menores de 25 años, esta cifra baja para las comprendidas entre 25 y 34 años (5,9 %) que siguen estando en niveles de pobreza por encima de la media. A partir de los 35 años las tasas de pobreza caen, volviendo a subir a partir de los 55 años, siendo la pobreza grave de un 5% para los mayores de 65 años.
Pero no solamente los menores de edad están ocultos, mención especial merecen los jóvenes mayores de 18 años que tampoco son recogidos por este tipo de encuestas(16). Según la encuesta de pobreza y desigualdades sociales (1996) al menos 38.906 habitantes de la CAPV señalan desear construir un nuevo hogar independiente y no poder hacerlo por la falta de recursos económicos. El 93% de estas personas tienen entre 18 y 34 años. La mayoría de este colectivo está compuesto por ocupados sin empleo estable (31,3%) y por desempleados (28,38%).
El propio informe de la encuesta reconoce que al quedar incluida la mayor parte de la población entre 18 y 34 años en hogares en los que ellos no son la persona principal enmascara la problemática de este colectivo. Si todos estos jóvenes que declaran desear formar una unidad convivencial independiente accedieran a ella, en la actual situación económica en la que se hallan, el impacto en los porcentajes de pobreza sería relevante. Así las situaciones de pobreza grave entre el grupo de edad de 18 a 34 años pasaría de incidir en 19.010 personas a un total de 30.950, con un incremento de 62,8% en el número de personas afectadas.
Estos datos toman mayor relevancia si se tiene en cuenta que las cifras anteriores corresponden a las personas en ese grupo de edad que manifiestan querer independizarse y no poder. Pero en el mismo grupo de edad, con ingresos medios disponibles similares a los anteriores, y en la misma situación de actividad _ trabajo inestable o paro_ existen otras 192.521 personas en la CAPV y 109.350 en Nafarroa, que aún no han manifestado el deseo de querer constituir un hogar independiente, pero que de hacerlo así supondría un volumen poblacional en situación de pobreza 9 veces superior al actual.
Este enorme volumen de población, no contabilizada como pobres, pero objetivamente en una situación potencialmente precaria, constituye un colectivo de riesgo potencial de pobreza que no debería quedar olvidado a la hora de analizar el impacto de las distintas situaciones de pobreza en Hego Euskal Herria y de planificar las medidas sociales para hacerlas frente.
Para este colectivo las dificultades observadas encuentran, a su vez, su origen en el desempleo, en las situaciones de inestabilidad en el empleo e incluso en los bajos salarios asociados a ciertos puestos de trabajo ocupados por la población menor de 35 años. También resulta decisivo el elevado coste de acceso actual a una vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, donde el ratio Precio Final de la Vivienda / Nº de Salarios Mensuales es el más alto de la CE.
(16) La encuesta del Gobierno Vasco recogía los ingresos y la situación del hogar atendiendo al “cabeza de familia”, por lo que la mayoría de los jóvenes quedan “ocultos” tras la realidad que viva el hogar de sus progenitores.
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